La Escoba Voladora

Hasta el día de hoy no se ha inventado ningún encantamiento que
nos permita a los magos y brujas volar en forma humana sin ayuda extra. Solo los
animagos que se transforman en criaturas aladas pueden disfrutar del vuelo -que
suerte :( yo soy un perro, jeje, pero estoy feliz así y ladro muy bien-.

Bueno, como decía un animago que se convierta en pájaro,
murciélago, etc. puede volar, pero como su cerebro es de animal olvidan (la
mayoría de las veces) a dónde querían ir en cuanto empiezan a volar.


Leviitar: es trivial; nuestros antepasados no se conformaban con
flotar en el aire a 5 mts. del suelo. Querían más. Querían volar como pájaros...
pero sin las molestas plumas.
Hoy día hasta en el hogar de todos los magos y brujas de
Inglaterra hay una escoba voladora, es tal nuestra costumbre que no nos
preguntamos:
¿Por qué la humilde escoba se ha convertido en el único
objeto legalmente permitido como medio de transporte para los magos y
brujas?
¿Por qué en Occidente no se adoptó la alfombra, tan
apreciada por nuestros hermanos de Oriente?
¿Por qué no elegimos hacer toneles voladores, sillones
voladores, bañeras voladoras?
En fin... ¿por
qué escobas?
Bueno... ¿ustedes se imaginan lo que hubiera ocurrido si los
muggles hubieran visto volando un mago ó a una bruja? Obvio, primero el miedo
pero luego la ambición de hacer lo mismo... por ello las brujas y magos se
dieron cuenta de que sus vecinos muggles tratarían de utilizar sus poderes si
llegaban a conocer todo su alcance por ello los ocultaron. Y esto ocurrió aún
antes del Estatuto Internacional de Secreto de los Brujos.
Como decíamos el medio de volar tenía que estar a la mano de
los magos y brujas, en su hogar, pero a la vez debía ser lo bastante discreto y
fácil de esconder como para que ningún muggle lo descubriera.

La escoba!!! Ideal para ello, nadie preguntaría que hace allí
una escoba, ni explicaciones, ni excusas si algún muggle la hallaba, fácil de
llevar... barata... una joyita... Pero...
Si casi siempre hay algún pero... jeje... las primeras escobas
encantadas tenían sus problemitas...
Año 962 - Los
documentos indican que los magos y brujas europeos ya utilizaban las escobas
voladoras por entonces. Un manuscrito iluminado alemán muestra a 3 magos con una
expresión en su rostro de estar bastante incómodos luego de desmontar sus
escobas.
Año 1107 - Guthrie
Lochrin, mago escocés, escribía que tenía "las posaderas llenas de astillas y
hemorroides hinchadas" después de un corto viaje en escoba voladora desde
Montrose hasta Arbroath.
Edad Media - Una
escoba voladora de esta época se exhibe en el Museo del Quidditch de Londres.
Con ella podemos hacernos una idea de la incomodidad a que se refiere Lochrin.
Una escoba construída a partir de una gruesa rama nudosa de fresno sin barnizar,
con varillas de avellano atadas toscamente a un extremo, no es ni cómoda ni
aerodinámica. Sus encantamientos son básicos: sólo va hacia adelante, siempre a
la misma velocidad, solo se puede subir, bajar y detenerse.

Bueno, creo que viendo esta imagen podemos entender
perfectamente a que se refieren Whisp y Lochrin al decir que las escobas de la
edad media eran 'algo' incómodas.
Otro tema era que las familias de magos de
la época fabricaban sus propias escobas y por ello variaban enormemente en
velocidad, comodidad y maniobrabilidad entre los transportes que
disponían.
Siglo XII
- se adoptó el trueque de servicios entre magos. De ese modo un
fabricante habilidoso de escobas podían intercambiarlas por las pociones que se
le daban mejor a su vecino. Una vez que las escobas voladoras fueron más
cómodas, los magos y brujas comenzamos a volar por placer, más que para
trasladarnos de un lugar 'A' a uno 'B'.


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