viernes, 21 de marzo de 2008

Helga y su tejón...

Bueno, obviamente el cuento no daba para Concursos Hufflepuff (no rondaba las 100 palabras sino las 400 =S) asique aquí va en su versión completa sin censura jajaja =P
Helga y su tejón

Érase una vez, que la dulce Helga había salido a pasear por los linderos del Bosque Prohibido. Ella era muy respetuosa de las reglas, pero disfrutaba de la paz del lugar que la inspiraba al crear sus recetas. Muchos de los alumnos de su casa sabían que cuando Helga andaba por el bosque al día siguiente habría nuevas delicias para disfrutar en la comida. Wimplikin, uno de las elfos de la cocina, siempre acompañaba a Helga para tomar nota de lo que ella le dictaba. Mientras buscaba inspiración y descanso Helga solía confiar a Wimplikin no solo sus recetas sino también sus ideas sobre la educación en Hogwarts. Muchas veces le pedía algún consejo que la elfo no se sentía digna de dar pero que ante la insistencia de Helga dejaba escapar. Un día ambas iban especialmente concentradas en la propuesta de Salazar: el colegio no podía seguir sin una mascota! Debían seleccionar una para que estuviera junto a la H en el escudo. Godric había propuesto un león por su bravura, Salazar decía que lo mejor era una serpiente por su discreta astucia, a Rowena siempre la habían encantado las águilas por su majestuosidad y a Helga se le había ocurrido proponer que la mascota fuera de cada casa y rodeara la H. Genial!! Todos habían aceptado su propuesta… solo había un problema… Helga no sabía que mascota elegir. En esas cavilaciones iban Helga y Wimplikin sin nota que la noche ya empezaba a caer y que se estaban alejando del castillo cuando algo cruzó corriendo delante de ellas, más bien rodando… ambas pegaron un salto y vieron caer en un pozo que el guardabosques había hecho hacía poco un objeto peludo y pequeño. Asombradas se acercaron al borde de la trampa para zorros (había muchos robando las gallinas del guardabosques en esos días). Cual fue su sorpresa cuando vieron que lo que allí había no era un zorro sino un pequeño tejón con una patita rota. Helga rápidamente con un accio atrajo al tejón y junto con Wimplikin lo llevaron al castillo. La enfermera protestó, pero le curó la pata y Helga estuvo cuidándolo toda la noche… cuando despertó (se había dormido en un sillón con el tejón en brazos) y el pequeño animal la observaba curioso y Helga hubiera jurado que le sonreía… y en eso una luz se hizo en su mente la casa de Hufflepuff ya tenía a su representante!!!

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